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Nuestro Proyecto Político
| Están equivocados quienes piensan que la política es como un viaje por el océano o una campaña militar, algo que hay que hacer con un fin particular a la vista, algo que se abandona una vez alcanzado ese fin. No es una tarea pública que hay que quitarse de encima. Es una forma de vivir.
Plutarco |
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Somos una formación política de centro, que dentro del Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), buscamos impulsar la defensa del interés general de los colombianos y la política como el mejor instrumento para alcanzar el desarrollo social. Nuestra acción política gira en torno a la persona y encuentra en el Estado Social de Derecho los valores y principios que la inspiran. Creemos en la participación de la ciudadanía en la definición de las tareas públicas, en su ejecución y su vigilancia. Le apostamos a la economía de mercado, pero no compartimos la idea de dejar lo social a la suerte de la oferta y la demanda. Promovemos la expansión de las capacidades de los hombres y mujeres, en un marco de construcción de oportunidades. Nuestra concepción del Estado incorpora el principio de subsidiariedad y cree necesaria la proximidad entre las instituciones y los ciudadanos dentro de un marco de eficiencia y transparencia en el ejercicio de las tareas públicas. Queremos para Colombia una democracia íntegra, fundamentada en el respeto a la ley, en el orden como fuente de progreso y en las garantías a las libertades individuales como presupuesto para lograr un desarrollo humano sostenible. Una democracia en donde las fuerzas políticas establezcan su ideario, lo transmitan a la ciudadanía, busquen y logren el apoyo popular y tengan la oportunidad de gobernar para llevar a cabo sus propuestas. Adelantamos nuestra tarea buscando la igualdad de los ciudadanos y el progreso social de nuestra sociedad. Respetamos la ley, defendemos la necesidad de una pronta justicia y actuamos siempre en el marco democrático que establecen nuestras instituciones. La juventud de nuestros postulados Si bien somos un grupo de personas mayoritariamente jóvenes, que con la energía propia de nuestra edad estamos decididos a transformar la política en la herramienta más importante para lograr el progreso de nuestra sociedad, creemos sin embargo que es fundamental el diálogo intergeneracional para poder encontrar las soluciones a los problemas que tiene Colombia. Pero de ninguna manera Nuestro Proyecto Político se constituye como una apuesta para reemplazar a una generación que tiene las riendas del poder, entre otras cosas, porque aún no ha concluido su tarea histórica y porque principalmente nuestra generación no ha irrumpido definitivamente. Ya decía Weber que lo decisivo no es la edad, sino la educada capacidad para mirar de frente las realidades de la vida, soportarlas y estar a la altura.
Hacemos parte, eso sí, de una generación empecinada en hacer bien las cosas. Y por ello esperamos que no se nos juzgue como generación ahora, sino cuando quienes nos antecedieron no tengan mucho más que hacer y nosotros hayamos logrado más cosas. Lo cierto es que, como en todas las épocas, la entrada de una nueva generación a la vida pública en determinado tiempo, la forma en que lo haga y el éxito que alcance en sus intervenciones, compromete de manera contundente el bien común y los intereses generales. Sólo por ello no fracasaremos. No nos asusta ni la inquietud ni la intensidad de la vida, aunque sea tormentosa. Al contrario, creemos que los trabajos y las dificultades, lejos de mermar la existencia, la exaltan y la engrandecen. Nuestra concepción de la Política. No hay posibilidad alguna de irrumpir exitosamente en la política si no existe con determinación la vocación para servirla. Esto es, para entregarse a una causa, la causa del bien común, de manera responsable, apasionada y sin perder el sentido de la distancia. De lo contrario no habrá más que política de poder, política sin sentido, política de vanidad. Nuestra concepción de la política se fundamenta en el servicio público, la preparación constante, la prevalencia del internes general, la entrega al bien común y en la ética por convicción con sentido de la responsabilidad de nuestras actuaciones. Para nosotros, como para Alcide de Gásperi, “la acción pública no es una plataforma hacia el disfrute del poder, efímero y vacuo, sino una obligación moral, la plasmación de su profunda necesidad de servir a los demás.[1]. Sólo de esta forma tiene sentido pleno dedicarse a la política de manera definitiva y principal. Nuestro compromiso es por lo tanto, vivir para la política, no vivir de la política. Nuestra manera de ver la acción política se asemeja una autopista de doble vía, en donde al servidor se le engalana y honra con la posibilidad de servir a un gobierno, a un Estado, y a cambio, a éste le corresponde la obligación de comportarse juiciosamente, con honestidad y eficiencia. Nuestra política, en pocas palabras, es la política de las realizaciones en favor del interés general y el respeto a la dignidad de la persona. Otros Vínculos de Nuestro Proyecto Político. [1] San Miguel, Enrique y Villapalos Gustavo. El Evangelio de los Audaces. Página 90.
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